Â

Â
LA PAMPA HUMEDA
La Pampa, corazón económico del paÃs, tiene una extensión de alrededor de 550 a 650 Km. de ancho. Los tres grupos de sierras, las de Córdoba (1.500 m.), de Tandil (500 m.) y de la Ventana (1.200 m.) contribuyen a romper un poco la monotonÃa del paisaje pampeano, quebrado asimismo por algunos pocos médanos en el sudeste del paÃs. Existen algunos rÃos, y el agua potable se extrae por medio de pintorescos molinos desde una profundidad de 30 a 150 metros.
No hay otros árboles, salvo los plantados por la mano del hombre, excepto en los montes del oeste. Pero hay en general, suficiente lluvia (2.000 mm. anuales).
Cuando llegaron los españoles a la Argentina, la superficie de la pampa estaba cubierta por pajonales. El ganado que trajeron consigo los conquistadores se transformó rápidamente en animales salvajes, cambiando con el tiempo el estilo de vida de los indios.
La única región pampeana ocupada por los colonizadores, era la región ubicada entre el RÃo Salado y los rÃos Paraná y de La Plata. En esas zonas abundaban las grandes estancias colmadas de caballos, mulas y ganado vacuno, que pastaban a campo abierto.
HabÃa una lÃnea de fortificaciones a lo largo del RÃo Salado, que no ofrecÃa demasiada protección frente a los indios que merodeaban la zona.
Los españoles habÃan traÃdo consigo pasturas de Europa, las que pronto reemplazaron a los pastizales del lugar, formando una gran capa verde que llegaba hasta el RÃo Salado.
Los propietarios de las estancias y sus conchabados, los gauchos, no eran agricultores, pero hacia fines del siglo XVIII, los arrendatarios comenzaron a plantar trigo en los valles a lo largo de las costas del Paraná y del Plata, para gran satisfacción de sus propietarios.
La caÃda de Rosas en 1852 y la Constitución de 1853, permitieron que la Argentina diera un salto hacia adelante, pero debe tenerse en cuenta que en ese tiempo la población culta, era de solamente 1.200.000 habitantes.
Â
PERIODO MODERNO
El creciente aumento de la población europea en la segunda mitad del siglo XIX, junto con una mayor demanda de alimentos de bajo costo, impulsó la agricultura en la Argentina (al igual que en los Estados Unidos y Canadá), favorecida por el desarrollo de la nueva tecnologÃa: maquinaria agrÃcola, alambrados, perforadoras de pozos, molinos, caminos, vÃas férreas y embarcaciones marinas.
La construcción de los ferrocarriles fue una tarea simple y económica, y se fue concretando a medida que crecÃan las necesidades, con el aporte de capitales principalmente británicos. Las lÃneas férreas están interconectadas entre los puertos de Buenos Aires, Rosario y BahÃa Blanca.
Â

Â
El asentamiento de población en la Pampa, comenzó con el exterminio de los indios hacia los años 1878 y 1883, por parte del ejército. Muchos de los oficiales que participaron en esta campaña obtuvieron tierras de más de 40.000 hectáreas, según los casos.
Los derivados de la ganaderÃa, el cuero, el sebo y la carne salada, fueron el soporte principal del comercio exterior de la Argentina, hasta que en 1877 el primer barco con cámaras frigorÃficas posibilitó el envÃo de carne congelada a Gran Bretaña, pero nuestras carnes eran demasiado fuertes para el gusto inglés. Como consecuencia de esto, se importaron toros de pedigree de Inglaterra para mejorar la calidad del ganado. Lo mismo se hizo con el ganado lanar.
Para alimentar esos animales se introdujo el cultivo de alfalfa como cereal forrajero, ya que se adaptaba perfectamente al suelo pampeano. Complementando la alimentación del ganado con cereales como cebada, avena y centeno y en particular con maÃz y sorgo.
Los campos pampeanos están divididos por alambres en grandes potreros o pasturas de 40 a 2.000 hectáreas. Los animales de distintas especies pastan generalmente en los mismos potreros.
En los pueblos, los caminos son anchos y poco arbolados, aunque en algunas estancias se han plantado especies como eucaliptos y paraÃsos, con sumo cuidado.
En la Pampa llaman la atención del viajero los pájaros. Existe una gran variedad de aves, flamencos, garzas, ñandúes, y los tÃpicos horneros que construyen su nido de barro sobre los postes telefónicos y de alumbrado, nidos éstos de un tamaño seis veces mayor que sus dueños.
Â
La transformación de la pampa
La transformación de la pampa ha tenido dos efectos importantes. La entrada y salida de productos por el puerto de Buenos Aires convirtió a la ciudad en una de las más importantes del mundo. Además, la transformación de la pampa húmeda promovió la inmigración.
Los primeros inmigrantes se instalaron en la provincia de Santa Fe en 1856. En el perÃodo entre 1857 y 1930 la cantidad de inmigrantes llegó a 6 millones, casi todos procedentes de Europa.
El proceso ha continuado. La mayorÃa de estos inmigrantes son italianos, seguidos por los españoles y en menor escala por otros grupos étnicos europeos, asiáticos y latinoamericanos.
Los ingleses y americanos en general llegaron al paÃs como técnicos, criadores de ganado y comerciantes.





