Imagen Arquitectónica de la ciudad

Ex edifcio Obras Sanitarias de la Nación, actual AYSA
La ciudad esta compuesta por diversos estilos mezclados: neogótico, italiano, francés, clásico, más el cemento y el vidrio mas frío de las construcciones de esta época. Esta variedad ostenta una envolventeintimidad que la llena de matices.
Encontramos iglesias del siglo XVIII, como las Del Pilar y de Santo Domingo con paredes de ladrillos revocados y blanqueados, en las que se destacan altares de madera trabajada y dorada, o púlpitos de línea barroca como el de la iglesia de la Merced, que tuvieron como inspiración modelos italianos realizados en Buenos Aires con materiales del país.
El Colegio Carlos Pellegrini, con sus paredes revocadas, sus ventanas de líneas francesas y sus figuras masculinas y femeninas que sostienen los balcones; personajes éstos de fuerte inspiración clásica.
Estilos que contrastan y sin embargo armonizan, pues vemos con asombro la convivencia de frentes que recuerdan el París de Napoleón III con despojadas fachadas de balcones de hierro y bronce cromado de la década del 30, y la llamada “arquitectura barco”.
Las grandes mansiones, reflejos de otras épocas, como el Palacio Paz, las de las familias Anchorena, Bosch, Ortiz, Basualdo, hoy instituciones o embajadas, y tantas mas de alrededor de 1910, daban la porteña versión de los clásicos franceses.
Viene al caso mencionar nuestra tradicional Av. de Mayo francesa en su concepción, española por adopción y porteña por convicción.
El Art Nouveau
A principios de siglo hace su irrupción el art nouveau en la arquitectura porteña. De postura ambigua, por un lado refinado, lujoso, y por el otro socialista, con aspiraciones renovadoras.
Aparecen entonces las cuplas, los rostros de mujeres aureolados por largos cabellos que se desplegaron sobre paredes, puertas y ventanas a lo largo de avenidas y calles.
El Art Deco y el Americano español

Plaza San Martín, ex Torre de los Ingleses y edificio Kavanagh, al fondo
Se manifiesta en el año 1925 con los primeros edificios públicos, así como en otras construcciones. Del estilo Art-Deco el máximo exponente es el edificio Kavanagh en el barrio de Retiro. Paralelamente, la arquitectura se retrotrae a un nostálgico pasado “americano español” del que es ejemplo cabal la casa del arquitecto Noe, hoy museo Isaac Fernánadez Blanco.
De espaldas al río

Antiguo Club de Pescadores, Costanera Norte
En la ciudad que creció de espaldas al río (en la misma dirección de los inmigrantes que una vez bajaron de los barcos mirando a la tierra promisoria y rica) el caminante encontrará rincones que le recordarán a París, Barcelona o Londres, pero siempre impregnados con el sello de una tinta local y portuaria. No muy distante de la zona de los bancos, en el centro de la ciudad con su movimiento vertiginoso durante la semana y perturbadoramente silencioso los domingos, encontramos al puerto y sus antiguos galpones, hoy reciclados, que han dado lugar a una cadena de numerosos restaurantes y cafés cuya visita es ineludible para todo el que quiera encontrarse con sitios de moda y de categoría. Allende los diques, el exclusivo barrio de Puerto Madero, el más reciente de la ciudad, presenta su fisonomía moderna y elegante, con fuertes reminiscencias parisinas. La fuente “Las Nereidas”, de la escultora argentina Lola Mora, engalana con sus caballos y sus mujeres de mármol a la costanera sur. Hacia la zona norte, el caminante encontrará a Palermo con sus lagos, sus bosques y el Rosedal. En la avenida Forest, sus chaletes ingleses. El edificio del arquitecto Pidgeon en Cabello y Malabia, y la Dirección de Paseos en el Jardín Botánico son un ejemplo de arquitectura con ladrillo a la vista. El Barrio Parque, le mostrará sus calles intrincadas, tranquilas y soleadas.
La actualidad

Así llegan nuestros días en los que la nueva generación se sacude el revoque para vestirse de acrílico, hormigón o metal, que en algunos casos se transforman en escultura, como sucede con el Banco de Londres.
Arquitectura actual donde los espacios ocupados se combinan plasticamente con los vacíos, sobre un lote difícil, como se aprecia en el maravilloso edificio República, sito en Tucumán y Bouchard, curvo por donde se lo observe, obra del gran arquitecto argentino César Peli.
En los frentes vidriados de los nuevos edificios se multiplica por mil el neón de los letreros luminosos, mientras el obelisco nos recuerda el lugar donde se levantó por primera vez la enseña nacional en la ciudad de Buenos Aires.
Las plazas públicas, en cuyo centro se ubican monumentos y esculturas, integran un paisaje urbano organizado en forma de damero. La avenida Corrientes que nunca duerme, Florida la elegante peatonal, Lavalle la de los cines, la avenida Santa Fe donde encontrará boutiques con las más afamadas marcas y los nuevos y monumentales shopping centers.
Cines, teatros y cafés en los que el porteño día a día y noche a noche le dan sentido a su ciudad.





