Al sur de Fitz Roy por RN 3
RN 3 y RP 49
MONUMENTO NATURAL BOSQUES PETRIFICADOS
La experiencia involucra la vista y el tacto, y para ambos sentidos es deslumbrante. Al llegar, el paisaje impacta por su aridez extrema, propia de la ecorregión de la Estepa Patagónica. Al bajar del vehículo, el viento sopla fuerte contra el rostro y marca la primera sensación táctil; seco y constante, es el gran responsable de la apariencia que hoy tiene este paraje. A su merced se mueven coirones, matas, molles y calafates, que marcan la escasa presencia vegetal en la región.
Pero cuando el visitante comienza a caminar, a un centenar de metros divisa algunos gruesos y largos cilindros oscuros que llaman su atención. Se acerca, los mira con detenimiento y percibe con curiosidad su superficie rugosa y sus extensas fisuras longitudinales. Entonces, la vista y el tacto se cierran, y la imaginación toma el lugar de los sentidos. Imaginación que es imprescindible para creer que esto alguna vez fue un auténtico vergel, dominado por los mismos árboles que actualmente están allí tirados, duros y sin vida. Millones de años atrás, eran gigantes de cien metros de altura, custodios de una planicie húmeda, fértil y exuberante. Eran los reyes del Jurásico, período al que hay que transportarse para ver esto surcado por ríos serpenteantes y tapizado de mil tonos de verde.
Hoy todo es distinto, pero aquellos troncos todavía están allí, como inquebrantables testigos de la maravillosa dinámica que mueve al mundo.
Todavía están, pero ya no son lo que eran. La madera de estas descomunales coníferas, antecesoras de las araucarias que actualmente viven en la provincia de Neuquén, sufrió un largo proceso que terminó por convertirla en la más dura piedra. Su historia comenzó hace 150 millones de años, cuando nacieron y crecieron como parte de un bosque denso y muy extenso, alimentado por las copiosas lluvias que llegaban del Oeste. La cordillera de los Andes aún no había surgido y América del Sur todavía estaba unida al continente africano. Pero en un momento, la paz se quebró: la Tierra comenzó a vibrar, se abrió en dos y las cenizas se adueñaron de los cielos. Violentísimos vientos sacudieron a los árboles, y poco a poco fueron acabando con su férrea resistencia. Uno a uno fueron cayendo ante el avance del volcánico fervor de las entrañas de la tierra, hasta que ninguno quedó en pie. Las cenizas los cubrieron, y cuando todo se calmó, al Este ya se había abierto el océano Atlántico.
Comenzó entonces una nueva etapa, en la que el clima fue cambiando y las lluvias fueron haciendo un lento trabajo: pasaron a través de la gruesa capa de cenizas volcánicas, se cargaron de soluciones ricas en minerales y así llegaron a los troncos, para cristalizarse en cada una de sus grietas y cavidades. Fue una larguísima mutación físico-química, que en términos científicos se denomina silicificación o petrificación.
Mucho más tarde, cuando la Patagonia tomó la forma y el clima que hoy conocemos, los secos y constantes vientos comenzaron a erosionar las mesetas centrales, las cenizas volvieron a volar y así quedaron otra vez al descubierto algunos de aquellos prehistóricos y gigantescos troncos. Varios son los sitios del sur argentino que guardan restos de madera transformada en piedra, pero ninguno tan impresionante como el Monumento Natural Bosques Petrificados, situado sobre la Ruta Provincial Nº 49, a 50 kilómetros de la Ruta Nacional Nº 3, a la altura de su kilómetro 2074.
Creada el 5 de mayo de 1954 y desde entonces custodiada por la Administración de Parques Nacionales, esta reserva tiene actualmente 13.700 hectáreas, pero recientemente se han adquirido tierras aledañas que elevarán su superficie a 60.000 hectáreas. Su aspecto árido y desértico, matizado por algunos cerros bajos que quiebran el horizonte (entre los que sobresale el cerro Madre e Hija, de 400 metros sobre el nivel del mar), puede llevar a pensar que allí la vida prácticamente no tiene posibilidades de prosperar, pero no hace falta más que aguzar un poco el ojo para darse cuenta de que la realidad es otra. Los confianzudos zorros grises suelen salir al encuentro de los turistas que llegan hasta el centro de interpretación (única construcción de toda el área protegida), en busca de la sombra que encuentran debajo de los autos y algún resto de comida, que nunca hay que dárselos, ya que, a pesar de su notable acostumbramiento a la presencia humana, no hay que olvidar que se trata de animales salvajes. Poco más allá, en plena estepa, corren libremente grandes tropillas de guanacos y grupos de choiques, que en primavera suelen ir acompañados por sus simpáticas crías, conocidas como charitos.
La laguna Grande (que llega perder absolutamente toda su agua en épocas de sequía) es el hogar de flamencos, cisnes y diferentes especies de patos, mientras que en el cielo suelen verse aves rapaces como el aguilucho común, el carancho y los halcones plomizo y peregrino.
Mucho más difíciles de ver, por sus hábitos solitarios o por su notable mimetismo con el ambiente, son las otras especies que habitan la región: el puma, el zorrino patagónico, la mara o liebre patagónica, el zorro colorado, el piche (un pequeño armadillo similar a la mulita) y los pájaros más pequeños (como la caminera común, las dormilonas, el jilguero del Sur y la monjita chocolate), que migran hacia el Norte durante el crudo invierno y aquí, ante la ausencia de árboles, deben moverse por el suelo y anidar en matas y arbustos.
Pero a pesar de toda esta riqueza oculta a los ojos del visitante desprevenido, lo más importante de este monumento natural lo constituyen los árboles petrificados que le dan nombre. Algunos fragmentos superan los 30 metros de longitud y dos de diámetro, medidas que los convierten en los más grandes del país y probablemente del mundo entero, mientras otros troncos están fosilizados in situ, o sea que conservan sus raíces y su parte basal exactamente en el mismo lugar y en la misma posición en que vivieron hace tantos millones de años. Además, existen conos o estróbilos femeninos y masculinos petrificados, en los que se preservan embriones. Todas estas partes permitieron identificar a los árboles como pertenecientes en su mayoría a las araucariáceas, específicamente de la especie Araucaria mirabilis ; además, hay algunos ejemplares de otras coníferas. Sobre sus cortezas, sobran muestras de hongos del grupo de los fomitoides, y en sus alrededores suele haber yacimientos con impresiones de restos vegetales, generalmente de helechos, y algunos esqueletos de primitivos anuros (batracios desprovistos de cola, como las ranas).
Todo este conjunto configura un auténtico parque Jurásico, propio de una película de Hollywood y dueño de una historia tan real como increíble.
Recomendaciones para visitantes
El viaje: Es importante que calcule el consumo de combustible de su vehículo y cargue el tanque antes de partir hacia el área protegida, ya que allí no hay posibilidad de reaprovisionarse. Lo mismo sucede con los neumáticos: tenga en cuenta que el camino de acceso es de ripio, por lo que transitar a baja velocidad ayudará a evitar roturas y pinchaduras; igualmente, no está de más circular por la región con dos ruedas de auxilio.
Camping
En el Monumento Natural Bosques Petrificados no hay posibilidad de acampar; el área más cercana para hacerlo es el camping La Paloma, ubicado 20 kilómetros antes de arribar, sobre la misma Ruta Provincial Nº 49.
El ambiente
Mire y fotografíe los troncos petrificados y los restantes fósiles, pero no se trepe a ellos y deje todo en su lugar; tenga en cuenta que son recursos prehistóricos e imposibles de renovar. Muévase en silencio y con cautela, ya que esa es la única forma de no molestar a la fauna y tener la posibilidad de verla en acción. Ante cualquier duda, consulte al guardaparque.
Alrededores
Cañadón de Las Cuevas
A 70 Km. de Bosques Petrificados por la RP 49 y 12 hacia el norte, se halla este sitio de interés arqueológico.
Estancia La Virginia
Se ubica a 65 Km. de los Bosques Petrificados por la RP 49, y RP 12 en dirección oeste, pasando Gobernador Moyano. Es un sitio de interés arqueológico.
RN 3 y RN 281
PUERTO DESEADO
Se accede a esta localidad mediante la RN 281 luego de recorrer 126 Km, desde su nacimiento en la RN 3. Está a 212 Km. al sur de Caleta Olivia.
Se ubica a orillas del Río Deseado que desemboca en el Atlántico en forma de ría.
El lugar se colonizó en 1884 (año de su fundación) aunque sus costas fueron vistas por vez primera en 1520 por Hernando de Magallanes, existiendo poblaciones temporarias en esa época.
Se destaca por el desarrollo comercial e industrial y por su puerto, que cuenta con un gran muelle de atraque para buques de gran calado.
La producción principal es la de la carne ovina, el procesamiento de algas, la harina de pescado y la pesca de altura.
Cuenta con camping municipal sobre la costanera frente a la ría, hoteles y servicios para el automovilista y el viajero. Constituye un lugar ideal para la pesca, mayormente por las diferencias anotadas entra la pleamar y la bajamar.
La pesca deportiva principalmente se centra en el tiburón, el róbalo, el pejerrey y la brótola.
Un poco de Historia
En el año 1520 Hernando de Magallanes atracó sus naves, que viajaban hacia el sur, para repararlas, por lo que llamó al lugar: Bahía de los Trabajos. En 1578 arriba a estas costas Francis Drake, denominando al paraje como Bahía de las Focas. Luego Thomas Cavendish le da el nombre de Port Desire, el mismo de su nave pirata.
En 1870 Antonio de Viedma funda un fuerte cuyos restos aún pueden verse en la costa norte de la ría, a 3 Km. de la ciudad.
Años más tarde se funda la Real Compañía Marítima, que explota la producción de cueros y aceite de lobo marino, pero el hambre, las enfermedades y el ataque de piratas ingleses en 1807 hacen sucumbir el asentamiento hasta 1884.
El Puerto
Desde el siglo XVI la ría de Puerto Deseado fue utilizada como fondeadero de antiguas naves que surcaban los mares australes. La idea del desarrollo a través del puerto, constituyó una larga lucha de los habitantes de este lejano suelo. Sin temor a equivocarse se puede decir que con la concreción del puerto allá por 1.928, se inauguró una etapa que marcaría un rumbo bien definido.
Períodos de gran movimiento, donde no solo se importaron materiales para la actividad petrolera de la región, sino que sirvió de apoyo a la ganadería, trasladando ganado en pie para ser manufacturado en el frigorífico CAP o la explotación de lana y carnes fue seguida por lapsos de total pasividad.
A partir de 1983, el auge de la pesca en la zona patagónica y promociones especiales para el sector, permitieron la reactivación progresiva del puerto. Hoy la actividad portuaria constituye uno de los principales pilares de la economía Deseadense.
La estratégica ubicación, sus condiciones naturales, el creciente movimiento portuario y el futuro previsto para el puerto ha motivado que el Gobierno Provincial haya ampliado el muelle en 216 metros más hacia el Este, por lo que actualmente tiene un total de 740 metros. Un importante complejo de servicios y reparaciones navales con dique seco, complementan una eficiente atención a la flota marítima que puede brindarse desde Puerto Deseado.
Puntos de interés
Caminata por Puerto Deseado
Esta caminata conjuga en un solo paseo, una visión sintética de los distintos tiempos Deseadenses, histórico, arquitectónico, económicos, recreativo y paisajístico. Comprende la ex estación del Ferrocarril (construida a principios de siglo, en piedra tallada por picapedreros yugoslavos), Camping La Costanera, Zona de Pesqueras, Arquitectura Típica, Vagón Histórico, Muelle de Ramón, Iglesia y Colegio San José, Cine Teatro Español, Centro Histórico, Casa de la Cultura, Biblioteca Pública y Municipal Florentino Ameghino, Edificio de Carsa, Museo Mario Brozoski y Padre Beauvoir.
Edificio de la Ex-estación de Ferrocarril
Declarado de Interés Turístico Nacional por la Secretaria de Turismo y Deporte de la Nación, además de Monumento Histórico Municipal. El edificio fue construido con piedras de la zona, perfiladas manualmente por picapedreros yugoslavos y tiene reminiscencias de estilo inglés. Se encuentra ubicado al inicio de la calle Capitán Oneto. Actualmente en este se exhibe una muestra de material que perteneció al funcionamiento del mismo.
Monumento al Capitán Antonio Oneto
En honor al ilustre capitán al mando del primer contingente de colonos se construyó un monolito compuesto por bloques de rocas tabáceas de la zona, con una barandilla en su tercio superior y un mástil en la cima. Inaugurado el 15 de julio de 1950. Ubicado en la zona de acceso a la ciudad.
Museo Regional Mario Brozoski
Se exhiben los restos de la Corbeta Swift que se hundiera en la ría en 1770. Constituye el primer trabajo de rescate subacuático de la Argentina. Ubicado en Belgrano y Colón. Horarios de Atención de 10:00 Hs A 17:00 Hs. Se realizan además, muestras históricas y fotográficas.
Museo Padre Beauvoir
En honor a José María Beauvoir, sacerdote salesiano que llegó a la zona en 1879. Se exhibe material aborigen, aves embalsamadas, una sección de malacología y colecciones varias. Las visitas deben coordinarse con personal de esta institución.
En Don Bosco y 12 de Octubre, en el Colegio Salesiano.
Vagón Histórico
El Coche Ferroviario Reservado 502 que se encuentra emplazado en la esquina de San Martín y Almirante Brown, debe su valor histórico a que fue uno de los utilizado por el jefe de Regimiento de Húsares de Pueyrredón, Teniente Coronel Benigno Varela, durante los acontecimientos históricos acontencido en Santa Cruz, entre 1920 y 1921.
Por la ley Prov. 1373 de 18 de Diciembre de 1980, el coche Reservado 502, fue declarado e utilidad pública y sujeto a la expropiación facultando al Poder Ejecutivo a transferirlo a la Municipalidad de Puerto Deseado, a los fines de preservación como Monumento Histórico Provincial. Allí funciona una muestra histórica permanente.
Festividades
Primera Quincena de Enero
Regatas de falúas
Segunda Quincena de Enero
Festival del Verano. Búsqueda del Tesoro. Pesca del Tiburón. Feria de artesanos
Primera Quincena de Febrero
Desfile y festival de doma y folklore. Encuentro de Payadores. Primera Peregrinación Gruta de Lourdes (Pcia. de Santa Cruz). Segunda Peregrinación Gruta de Lourdes (Pcia. de Chubut). Aniversario de la Sociedad Rural. Carreras de Automovilismo.
Segunda Quincena de Febrero
Festejos de carnaval. Corrida Hípica “Ría Deseado”. Concurso Hípico “Ría Deseado”. Fútbol infantil (Copa Ciudad de Puerto Deseado),
Primera Quincena de Marzo
Maratón Ría Deseado.
Estancias
La Madrugada
Sobre RN 281 y RP 68, a 120 Km. de la ciudad. Abierta de octubre a abril, ofrece alojamiento y excursiones a las zonas aledañas.
Alrededores
La Comarca Atlántica del río Deseado es un espacio geográfico de 15.740 km 2 de superficie ubicada en el sector Noreste de la provincia de Santa Cruz, que forma parte Sud-oriental del corredor central de Patagonia Turística.
El extenso litoral marítimo de la comarca permite la conformación de gradientes que van dando lugar a diferentes hábitat que albergan una alta biodiversidad de especies. Esta riqueza faunística es particularmente relevante en las áreas protegidas que presentan las condiciones ideales para la práctica de ecoturismo. Los visitantes podrán estudiar, observar y explorar su flora, fauna e historia, además de interactuar con la cultura local.
Gruta de Lourdes, Cañadón de las Bandurrias
Se trata de un santuario Natural ubicado a 15 Km de Puerto Deseado sobre la RN 281, y luego 3Km por un desvío de ripio.
Se erigió en 1947 el majestuoso santuario en el Cañadón “Las Bandurrias”, atravesando un macizo de rocas volcánicas. En Febrero es la concentración de fieles que realizan la Peregrinación a pie hacia la gruta de Lourdes.
RESERVA NATURAL INTANGIBLE RIA DESEADO
Esta reserva incluye toda la ría y las zonas aledañas. Tiene un largo de 40 Km, desde el Océano Atlántico donde desemboca hasta los alrededores del imponente promontorio rocoso llamado Paso Mariscano (24.000 ha.)
El espacio geográfico que rodea la ría presenta en general un relieve de carácter mesetario formado por mangas y cañadones, con terrazas que descienden hacia el océano y la ría. Sobre la meseta aparecen depresiones sin desagüe y abundan las salinas y lagunas.
Los espectaculares paisajes y la riqueza faunistica (cormoranes, pingüinos de Magallanes, macaes, petreles, flamencos, cisnes, gaviotines, gaviotas, skúas, ostreros, chorlitos, palomas antárticas, garzas, toninas overas, delfines australes, lobos marinos) se conjugan para hacer de la ría un verdadero tesoro de la naturaleza. Se destacan, también, los Miradores de Darwin. La mayoría de los atractivos se encuentran en la costa norte y son accesibles por tierra.
Flora
La vegetación es del tipo desértica y xerófila, con pequeños arbustos y gramíneas, principalmente neneo, calafate, la uña de gato, el mollo, el duraznillo, etc.
Fauna
Entre los animales que pueblan la zona encontramos guanacos, choiques, maras o liebres patagónicas, piches, zorros grises. Abundan también avutardas, flamencos comunes, garzas brujas, cormoranes cuello negro y blanco, gaviotas cocineras y pardas, gaviotines, ostreros, etc. Pero la gran riqueza faunística de la reserva la constituyen las aves marinas con su máximo exponente, el cormorán gris.
Clima
Oscila entre frío y moderado, con un promedio de 4,4°C y una mínima de 1,2°C. No suele nevar, pero cuando ello ocurre la capa de la nevada alcanza un espesor considerable. En el verano el clima es benigno al mediodía y durante las primeras horas de la tarde, refrescando durante la noche y el resto del día.
Camping y pesca
Tanto la ría como sus costas son sitios ideales para las actividades recreativas, excursiones, deportes acuáticos, camping, pesca y playa.
Circuito de camino Costero
Trekking al cañadón del Paraguayo y Cañadon torcido
Comienza en el Camping del cañadón Giménez, pasando frente a la pingüinera de la Isla Quiroga e Isla Quinta, luego de 3,5 Km. se cruza el Cañadón del Paraguayo. Discurre en el espectacular cañadón Torcido, hasta llegar al cañadón del Indio lugar donde existe una colonia de cormoranes grises.
Barranca de los Cormoranes
Se ubica al norte de la Península de las Barrancas, 2,5 Km. al sudoeste de Puerto Deseado en la margen sur de la ría.
El acantilado tiene 20-25 m. de altura y 200 m. de largo y es posible pasar junto al mismo como frente a un gigantesco mural viviente de la naturaleza, observando la colonia de nidificación de estas aves. Se observa la clara diferencia existente entre las colonias de cormoranes grises y las otras variedades que habitan en el acantilado.
Miradores de Darwin
La casi totalidad de atractivos están situados sobre la costa norte y pueden ser accesibles por tierra, sin embargo lo ideal es recorrer el parque navegando por el cañón de Deseado o combinando la navegación con un recorrido terrestre especialmente en el caso de los Miradores de Darwin (excursiones marítimas). Para las visitas por tierra a los Miradores de Darwin, se requiere coordinar las mismas previamente con la estancia La Aurora (Sra. Matilde Wilson, Tel. (0297) 4870078 en Puerto Deseado).
Hacia el fondo de la ría
Comienza con la Bahía Concordia en el sector de la Península Stokes, junto al Cerro Van Noorth, y continúa hasta el final de la ría en Paso Marsicano. Aparte de las ya mencionadas, se destacan Caleta Tiburón, Cueva de Piccininni, Islote de los Lobos, Cuevas con resto de pinturas rupestres y diversos puntos panorámicos.
Isla de los Conejos
Se ubica en el estrecho que divide a las bahías Uruguay y Concordia. Está densamente poblada de conejos que fueron traídos desde el continente tiempo atrás. Desde las costas se pueden pescar tiburones y róbalos.
Isla de los Pájaros
Está frente a Puerto Deseado en la desembocadura de la ría, donde existe una importante colonia de cormoranes grises, única especie en el mundo.
Isla Quiroga
Se encuentra a poca distancia de la costa norte de la ría, un poco antes en la boca del Cañadón Torcido, a 4 Km. de la ciudad. Se pueden ver pingüinos, ostreros, gaviotas y cormoranes negros.
Caleta Zar
A 23 Km. de Puerto Deseado. Tiene el aspecto de una meseta xerófila enmarcada por la ría del Deseado. Durante el verano se practica la pesca del tiburón.
Paraje La Hoya
A corta distancia al noroeste de Caleta Zar se ubica este paraje. Se trata de una ancha ladera con arbustales de molles de 2 m. de altura que semejan una pequeña planicie.
Playas y costas al norte de Puerto Deseado RP 14 y RP 91
Reserva Natural Cabo Blanco
Ubicada 88 Km. al norte de Puerto Deseado. Su acceso se realiza a partir del Km. 25 de la Ruta nacional Nº 281, y desde ahí por las provinciales Nº 14 y 91 (60 Km. de tierra).
Existe aquí un faro solitario ubicado en la cima de una gran roca. La colonia de lobos marinos de dos pelos (u oso marino austral), que habitan entre Punta Nava y 2 Km. al sur de Cabo Blanco, moran al pie del mencionado faro. Fueron cazados sin restricciones durante los siglos XVIII y XIX por su valiosa piel. Actualmente y desde 1939 se encuentran protegidos.
También pueden avistarse leones marinos y nidos de cormoranes. La Reserva Intangible de Cabo Blanco, se destaca por su valor paisajístico, por su interesante avifauna marina y por ser unos de los mayores apostaderos continentales de lobos marinos de dos pelos de toda la costa patagónica.
Al sur de Puerto Deseado RP 64
Área de Vida Silvestre
Punta Medanosa o Punta Buque está ubicada a unos 40 Km. al norte de Bahía Laura y a 170 Km. al sur de Puerto Deseado. Se caracteriza por albergar una gran colonia de Pingüinos de Magallanes ubicada en un sector llano a espaldas del faro. En las playas vecinas hay flamencos, bandadas de chorlitos y chorlitos de doble collar. El acceso a Punta Buque se realiza desde Tellier por rutas 47 y 85. La Estancia El Amanecer es un lugar de paso y control hacia la pingüinera. La estancia tiene facilidades para acampar y posee fogones y proveeduría.
Refugio de Vida Silvestre Cañadón del Duraznillo y Reserva Científica Monte Loayza
Al oeste de Cabo Blanco y a 120 Km. de Puerto Deseado se encuentra esta reserva ubicada dentro de la estancia La Madrugada, cuyo acceso directo se realiza desde el kilómetro 80 de la ruta Nº 281 y desde allí por la ruta Provincial Nº 68. Aquí se puede apreciar la fauna de la meseta en su propio hábitat (guanacos, choiques, zorros grises y colorados, zorrinos, águilas moras, caranchos). Sobre la costa se encuentra la Reserva Científica Monte Loayza, de gran importancia biológica, ya que aquí se encuentra la lobería continental más grande de la provincia con lobos marinos de un pelo o león marino. La visita se puede combinar con Cabo Blanco por las Rutas Provinciales Nº 14 y 91 (60 Km. de ripio).
Reserva Provincial Isla Pingüino
Once millas náuticas al sur de Puerto Deseado se encuentra esta Reserva Provincial que, junto a Bahía Oso Marino e islotes adyacentes, constituyen una importante reserva de avifauna costera: skúas, ostreros, patos vapor, cormoranes y otras aves. Se destaca la gran colonia de pingüinos de Penacho Amarillo. La pintoresca Isla cuenta con un faro que es alimentado por energía solar.
Reserva Natural Bahía Laura
Ubicada 180 Km. al Sur de Puerto Deseado. Se accede desde Tellier por las rutas provinciales 47, 62 y 83. Una destacada colonia de cormoranes de cuello negro y gaviotas cocineras. En la bahía ocasionalmente es posible observar toninas overas. No cuenta aún con servicios para atender visitantes.
Trekking
Circuito de las siete cuevas
En la margen norte se encuentra, la boca de la ría, allí se localiza Roca Leones. Ubicada a 2 Km. de la ciudad. El recorrido incluye la visita a la cueva del Indio y frente al mar la cueva de los Leones, punta Cavendish, un excelente punto panorámico desde donde es posible observar la entrada de la ría Deseado y hacia el sur la isla Pingüino (lugar donde nidifica el pingüino de penacho amarillo).








