Desde tiempos remotos la artesanÃa del tejido en la zona que es hoy la provincia de Neuquén tuvo una importancia que trascendió los lÃmites del hábitat de sus tribus.
Las técnicas prehispánicas utilizadas por los primigenios habitantes de estas tierras, salvo las escasas variantes que en algunos casos aportan la decoración y las tinturas industriales, se han mantenido sin cambios a través de centurias, configurando asà un estilo artesanal propio y muy particular, que difiere del de otras zonas argentinas.
Existen en Neuquén cinco áreas claramente diferenciadas de acuerdo con sus diferentes estilos de tejedurÃa.
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Zona Noroeste
Presenta un tipo de artesanÃa muy particular, principalmente por la influencia que han dejado los pobladores de origen chileno. Si bien las técnicas de elaboración y los elementos utilizados no difieren en mucho de los usados en el resto de la provincia, las texturas, la decoración y la forma y nombre de los elementos artesanales, hacen que la producción de esta zona tome caracterÃsticas propias.
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Zona Noreste
La marcada influencia cultural de los grupos folk del sur de Mendoza, y la posibilidad de utilizar entre sus materiales la lana de guanaco, hacen de ésta una zona productora de ponchos, chalinas y bufandas de extraordinaria finura y sobria decoración. Utilizando todavÃa para el teñido plantas y raÃces, que dan una delicada tonalidad a las prendas.
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Zona Central
Aún se encuentran aquà algunas de las escasas artesanas que utilizan para la decoración de sus obras la antiquÃsima técnica ikat, llamada por nuestros criollos amarrado o lista atada, que da por resultado vistosos ponchos pampa o coloridos cubrecamas. En esta zona se producen también los bolsos, adaptación cuidada de las maletas y un sinnúmero de tipos de fajas cuyo colorido y textura las distinguen de las del resto de la provincia.
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Zona del Departamento de Aluminé
Se utilizan casi exclusivamente el blanco y el negro como colores básicos para la decoración de tejidos. La zona de Rucachoroy es famosa por la producción de ponchos de labor paisana y guarda pampa, donde las artesanas, entre las que se destacan gran cantidad de tejedoras jóvenes, compiten con la estilización de las formas que compondrán las guardas de ponchos y matrones.
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Zona del Sur
Aquà se encuentran la mayorÃa de las agrupaciones indÃgenas de la zona. La influencia turÃstica hace que la producción se adapte a los gustos y funciones urbanas. El colorido de sus prendas y la utilización de hilos de factura industrial, perlé o peruano, dan un tipo de tejido especial usado para fajas, llamado doble faz, que permite la estilización de elementos y el agregado de letras y fechas que identifican las obras.
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Otras artesanÃas neuquinas
Si bien la producción artesanal neuquina está volcada casi exclusivamente a la producción de prendas tejidas, encontramos otras artesanÃas de menor importancia a las que se pretende revitalizar en la misma proporción que se ha logrado con la tejedurÃa.
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AlfarerÃa
Aunque el número de alfareros de Neuquén es escaso, se producen piezas que siempre despiertan el interés del entusiasta o coleccionista.
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PlaterÃa
Lamentablemente esta artesanÃa ha ido perdiendo sus cultores, quedando en la provincia solamente tres plateros, que a pesar de las dificultades que entraña la producción de piezas y su colocación en el mercado, tratan de presentar algunos trabajos y mantener viva su tradición.
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Instrumentos musicales y artesanÃa de la madera
La importancia de los instrumentos musicales araucanos está dada por su simbologÃa y su utilización en ceremonias religiosas llamadas rogativas. El cultrún, la trutruca y la pilfica son los instrumentos que el paisano construye, y de los que sólo en excepcionales casos se desprende, por el sentido religioso que da a su uso. Fuentes, cucharones y platos son un complemento en la producción de los artesanos que trabajan la madera.
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ArtesanÃa del cuero
Está destinada exclusivamente a los pobladores de las zonas rurales de la provincia. Sólo en casos excepcionales se hacen piezas con lujos, ya que la mayorÃa es destinada al duro trabajo de la ganaderÃa cordillerana. Incluimos en esta artesanÃa la producción de boleadoras, elementos aún usados en varias zonas de la provincia.





