Se ubica al oeste de la provincia de Neuquén y posee 379.000 has. de los cuales 203100 has. corresponden al Parque y 175900 has. a Reserva Nacional.
GeologÃa
Como es propio de toda la región andino-patagónica, la erosión glaciar ha tallado valles transversales, muchas veces transformándolos en lagos, que han embellecido la zona.
El vulcanismo es otro agente de origen endógeno que ha sido factor de singular trascendencia en el tallado de la superficie regional, ya sea por la existencia de arena volcánica como componente de los suelos, o por la presencia de antiguas corridas de lava, e incluso por el afloramiento de aguas termales de reconocido valor terapéutico.
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Fauna
Es la propia de la subregión zoogeográfica andino patagónica, distrito norandino. Encontramos entre otros el puma, el huemul, el pudú o venadito y el huilÃn; y algunas especies exóticas introducidas antes de la creación del parque, como el ciervo colorado o europeo y el jabalÃ. La caza deportiva de estos ejemplares se practica en la reserva nacional.
Entre las aves: el chucao, el carpintero de cabeza colorada, el huala, la gallareta, el macacito, el zorzal y otros.
Entre los peces dominan los salmónidos exóticos sembrados por su valor deportivo, como la trucha arco iris, la trucha marrón, etc.
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Flora
Corresponde a la formación fitogeográfica de los bosques andino patagónicos o subantárticos.
Sin embargo, para el caso de este parque, sus comunidades boscosas cobran singularidad al crecer en ellas especies tÃpicas que no se encuentran en el resto de la formación andino patagónica de nuestro paÃs. Ellas son el raulÃ, el roble pellÃn y la araucaria araucana, localmente conocida bajo el nombre de pehuén.
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Según la composición de la cobertura vegetal, tanto de la zona del parque como de la reserva, los especialistas reconocen seis distritos:
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1) Distrito Ñorquinco, Rucachoroi y Lago Quillén:
La cuenca del Lago Quillén posee una de las formaciones de flora más densas de este parque. Crecen hermosos y corpulentos robles pellines. El ñire ocupa las partes más bajas del terreno. Los pehuenes ascienden por encima del piso ocupado por la lenga y son frecuentes las asociaciones de lenga-pehuén. Se observan asimismo corpulentos coihues en los faldeos oeste y norte del lago, como también excelentes masas de raulÃ.
Hacia el norte se encuentran los lagos Hui-Hui, Rucachoroi y Ñorquinco. La mitad occidental de la cuenca del lago Rucachoroi está cubierta por densos pehuenales.
En la región del lago Ñorquinco hay excelentes ejemplares de roble pellÃn y pehuenes. Estos prosperan en la roca basáltica que se asocia con la lenga hasta 1800 metros.. Otras especies son el calafate, la parrilla, el chacay, las gallitas, los radales, los notros y las frutillas silvestres.
En este distrito se localizan las comunidades mapuches de Aigo y Salazar.
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2) Distrito del Lago Tromen:
Es uno de los más hermosos de este parque. Realzan el paisaje el cerro Peineta y el imponente volcán LanÃn.
Abundan el pehuén, matorrales de ñire, chapel y otros. En el paraje Potrero del Tromen hay extensas superficies cubiertas por pastizales de coirones. Hacia el este se extiende una zona de cambio en la que puede apreciarse la transición entre el bosque y la estepa, en la cual aparecen ejemplares dispersos de ciprés, lenga, paramela, chacay, chaura, etc.
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3) Distrito de los Lagos Huechulafquen y Currhué:
Ocupa la parte central del parque. La riquÃsima vegetación que bordea a los lagos Paimún, Epulafquén, Huechulafquén y Curruhué Grande se une a la extraordinaria belleza panorámica que brinda el volcán LanÃn. Cerca del Epulafquén se encuentran las aguas termales del mismo nombre, de reconocida eficacia terapéutica. Abundan el raulà y el coihue.
En la margen sur del Lago Currhué crece un interesante relicto de Araucaria araucana (pehuén) que ocupa un área de una hectárea y media. Las primeras araucarias se encuentran en la parte este de la Cuenca de Huechulafquén, donde también encontramos gramÃneas, neneo y bosques de coihues. La ladera sur carece de vegetación arbórea, observándose en cambio ñire, lenga, caña colihue, calafate, etc.
En la región del lago Paimún vuelve a aparecer el raulà en masas arbóreas más densas. Como lugares de gran belleza panorámica mencionaremos El Escorial y la Pampa de Ruculeufú.
En el área Huechulafquen se asientan las comunidades indÃgenas de Cañicul y Raquithué.
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4) Distrito del Lago Lolog:
También aquà es notable la transición de la fisonomÃa desde el este hacia el oeste. En la parte oriental el terreno es ondulado, alternando la estepa de gramÃneas y bosquecillos de Nothofagus y cipreses de aspecto semixerófilo.
En este valle existen gran cantidad de ciervos colorados, especie europea introducida hace muchos años que ha encontrado aquà inmejorables condiciones ambientales para su reproducción en gran escala. Entre las especies forestales figuran el coihue, el ñire, el raulÃ, la lenga y el ciprés.
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5) Distrito del Lago Lácar:
En este distrito encontramos los lagos Lácar, Nonthué, Queñi, Escondido y Los Venados.
Los bosques del Lácar crecen de este a oeste. Predominan hacia el este áreas más o menos puras de especies de cipreses. El coihue predomina en la zona del Lago Nonthué y el roble pellÃn en la PenÃnsula de Pucará.
Las márgenes del Lago Queñi son un verdadero jardÃn botánico debido a la abundancia y variedad de su flora. Se ven especies de coihues, algunas variedades de cipreses, siete camisas, canelos, etc. La lenga se la puede ver en la confluencia de los rÃos ChachÃn y Queñi. En los alrededores de la laguna Los Venados existen bosques frondosos de hayas de gran diámetro y altura.
En los alrededores del Lago Lácar se pueden encontrar establecimientos indÃgenas: Curruhuinca y Cayún.
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6) Distrito Sur:
Comienza al sur de San MartÃn de los Andes, pasando la zona de Pil-Pil y Arroyo Partido. Este nombre se debe a que divide su curso en dos brazos. El llamado Pil-Pil se dirige hacia el norte y desagota en el Lago Lácar, que a su vez desagua en el PacÃfico. El otro brazo es el Culebras, que confluye en el RÃo Hermoso, éste a su vez en el Lago Meliquina y desde allà por el Caleufú y Collón Curá, desagua en el Limay, afluente del Negro, y finalmente desemboca en el Océano Atlántico.
Desde el Lago Machónico se llega a un sitio abierto donde se puede observar la parte superior de los cerros cubiertos de lengas. Se ven también parcelas de tierra sembradas con brotes de hayas siempre verdes, y los últimos vestigios de araucarias.











